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Blog Platos y producto

Txuleta: qué es, maduración y cómo se pide al peso

Txuleta a la brasa cortada en tiras, con sal en escamas

La txuleta es la chuleta de vacuno con hueso que se asa a la brasa en los asadores y sidrerías de Gipuzkoa: una pieza gruesa del lomo, de vaca adulta, con su grasa, madurada en cámara durante semanas, tostada por fuera, roja y caliente por dentro, y servida al peso para compartir. En castellano la llamamos chuletón, que la RAE define sin más como «chuleta grande de vacuno». En euskera es simplemente txuleta, la palabra con la que se pide en cualquier asador vasco.

Lo que distingue una buena txuleta de un filete grande son tres cosas: el animal (vaca con años y con grasa infiltrada), la maduración (que la vuelve más tierna y concentra el sabor) y el fuego (brasa viva, sal gruesa y nada de prisa por cortarla). Si buscas un chuletón madurado en Madrid, conviene saber qué hay detrás de cada una antes de pedir.

En esta guía repasamos de dónde viene la txuleta, por qué casi siempre es de vaca y no de buey, de qué corte sale, qué hace la maduración y cuántos días tiene sentido, cómo se asa y cómo se pide al peso sin quedarse corto ni pasarse.

Txuleta a la brasa cortada en tiras, con sal en escamas

Qué es la txuleta y de dónde viene

La txuleta es un producto de cultura guipuzcoana. Tiene dos casas: la sidrería y el asador. En las sidrerías del noreste de Gipuzkoa (Astigarraga, Hernani, Urnieta, Usurbil), la temporada del txotx va de mediados de enero a finales de abril y el menú es siempre el mismo: tortilla de bacalao, bacalao frito con pimientos, txuleta a la parrilla y, de postre, queso Idiazabal con membrillo y nueces, todo regado con la sidra que sale directa de la kupela. Así lo recoge el turismo oficial de Donostia.

La otra casa es el asador, y aquí el nombre propio es Tolosa. Según la Guía Repsol, la fama de la villa con la txuleta tiene menos que ver con la cabaña ganadera que con sus herreros: los mismos artesanos que trabajaban el hierro para la industria papelera construyeron las parrillas de los bares. Hace más de medio siglo, a orillas del Oria, nació allí la parrilla inclinada, pensada para que la grasa resbale y no caiga sobre las brasas, porque las llamaradas que provoca estropean la carne. Esa idea sigue siendo la base de cualquier asador serio.

Vaca, no buey

Mucha gente pide «chuletón de buey» y casi nunca es buey. El buey es un macho castrado de joven y criado durante años solo para engorde; hay tan pocos que, según Consumer (Eroski), cuando se pide buey en un restaurante en torno al 90 % de las veces se sirve vaca vieja. No es un drama si se dice claro: en una txuleta lo que se valora es la grasa. La Guía Repsol señala que en los asadores de Tolosa la carne suele ser de raza frisona o simmental, en buena parte de fuera, y que lo que manda es la infiltración, más que el origen. Lo honesto es llamar a cada cosa por su nombre: txuleta de vaca.

De qué corte sale

La txuleta sale del lomo con hueso, el carré. El carré tiene dos partes: el lomo alto, más cerca del cuello y con costillas largas, y el lomo bajo, hacia la pata trasera, con las costillas cortas de riñonada. El lomo alto es más graso y jugoso; el lomo bajo, más magro y firme. Las piezas más apreciadas son las cuatro o cinco centrales del lomo alto, las más anchas. Del lomo bajo deshuesado sale además el entrecot, una pieza gruesa con su grasa que se hace también a la parrilla.

El grosor importa tanto como el corte. En uno de los asadores históricos de Tolosa trabajan con piezas de unos 6 cm para una txuleta de lomo alto de 1,2 kg; la regla que se usa es de unos 4 cm por kilo. Una chuleta fina no aguanta el contraste entre costra y centro que define el plato.

Chuletón madurado: qué es la maduración y qué aporta

Madurar la carne es dejar la pieza, ya pasado el rigor mortis, en cámara a baja temperatura el tiempo suficiente para que cambie su estructura. Quien trabaja son las propias enzimas del músculo: las calpaínas y las catepsinas van rompiendo las proteínas de las fibras, y por eso la carne se ablanda. Al mismo tiempo, la proteólisis y la lipólisis (la descomposición de proteínas y grasas) generan compuestos que intensifican el sabor y el aroma. Es lo que explican los materiales de Tecnología de la Carne de la Universidad de León.

Hay otra consecuencia práctica: la pieza pierde agua y peso. Por eso un chuletón madurado es más caro, y por eso en un asador de txuleta se recorta tanto (la Guía Repsol habla de una merma de entre el 45 y el 50 % al limpiar grasa exterior y hueso).

Cuántos días de maduración

No hay una cifra mágica, pero sí referencias. Según la OCU, la carne de vacuno adulto que se vende normalmente madura de 4 a 7 días, 10 como mucho; las maduraciones largas quedan para carnicerías especializadas y restaurantes con cámaras propias. Cuanto mayor es el animal, más dura es la carne y más maduración necesita.

  • De 15 a 25 días: lo que aplican algunos asadores clásicos de Tolosa, entre 2 y 4 °C.
  • De 30 a 40 días: el rango que la Guía Repsol considera ideal para la txuleta.
  • Más de 40 días: maduraciones largas que ya trabajan algunas casas especializadas, para una carne aún más tierna y de sabor más concentrado.

Sobre seguridad, la OCU recoge la evaluación de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA): la temperatura de la superficie no debe pasar de 3 °C, y en esas condiciones una maduración de 35 días se considera segura. Por eso madurar es cosa de cámaras controladas, no de la nevera de casa, que solo conserva el vacuno 4 o 5 días.

Cómo se hace la txuleta a la brasa

La txuleta no admite inventos. Los parrilleros guipuzcoanos coinciden en un puñado de reglas:

  • Atemperar: la pieza sale de la cámara y se deja reposar hasta que pierde el frío, para que el calor llegue al centro.
  • Carbón vegetal, nunca mineral, porque el combustible condiciona los aromas que absorbe la carne.
  • Parrilla caliente y brasa viva, con la grasa resbalando fuera del fuego para evitar llamaradas. Cuanto más gruesa la pieza, menos agresivo el calor.
  • Sal gruesa: cada parrillero tiene su momento. Hay quien cubre la cara de arriba con sal gorda antes de girar y quien sala cada lado al final; lo que no cambia es el tipo de sal.
  • Tiempo: entre 10 y 20 minutos, según el fuego y el tamaño.

El punto que se busca tiene tres capas: costra tostada, una franja rosada y un centro rojo intenso, pero caliente. Como resumen en Gastronosfera, la carne «no debe coger más color pero sí temperatura». Al cortar, nada de desgarrar: cuchillo para separar la carne del hueso y filetes gruesos. En algunos asadores la txuleta llega a la mesa sin filetear del todo para que no se enfríe y pueda volver a la parrilla.

Cómo se pide una txuleta al peso

La txuleta se cobra por kilo, y una pieza con su hueso pesa en torno al kilo. Antes de pedir, conviene tener claras unas pocas cosas:

  • Pregunta el peso de la pieza antes de que entre en la parrilla. Al peso significa que pagas lo que pesa la que te sirven.
  • Calcula con el hueso: una parte de lo que pesa es hueso y grasa, así que la txuleta se pide para la mesa, no por persona, y se ajusta según los entrantes.
  • Deja el punto al asador o pídela poco hecha. Una txuleta muy hecha pierde lo que la maduración ha ganado.
  • Pregunta raza y días de maduración. Un sitio que trabaja bien la carne te lo cuenta sin problema.

Txuleta y chuletón madurado en Madrid: qué pedir en Larrauri

Si buscas chuletón en Madrid con acento vasco, en Larrauri lo tienes en Chamartín, donde hacemos cocina vasca de producto desde 2015. En nuestra carta de cocina vasca la carne va al peso y hay dos piezas para quien viene a por vaca madurada:

  • Txuletón Premium Larrauri, plato de la casa, al peso. Para acompañar, pimientos pil-pileados.
  • Entrecot de vaca madurada más de 40 días, también al peso, para quien prefiere una pieza sin hueso.

Si vienes en grupo, la txuleta de vaca con maduración de más de 30 días entra como principal en dos de los menús para grupos de Larrauri, el Pasaia y el Larrauri, con entrantes al centro y postre.

Botella de vino Barón de Larrauri, Rioja

Con qué vino acompañar la txuleta

Una carne con esta grasa pide un tinto con estructura. El de la casa es el «Larrauri», un Rioja con 9 meses en barrica que también servimos en mágnum, buena opción cuando la txuleta es para cuatro. Si quieres subir un escalón, en la carta de vinos hay más Rioja (Cornelius, con 18 meses en barrica, Muga Crianza o Contino Reserva) y Ribera del Duero como Emilio Moro.

Estamos en la calle Juan Ramón Jiménez, 9, junto al NH Collection Eurobuilding, con cocina sin cortes de 13:00 a 23:30 de martes a sábado. Puedes reservar online desde el botón de reservar de la web, en el 910 72 93 34 o en reservas@larraurimadrid.com, y en contacto y cómo llegar tienes todos los datos para venir.

Preguntas frecuentes sobre la txuleta

¿Txuleta y chuletón son lo mismo?

Sí. Txuleta es la palabra en euskera y chuletón la castellana: una chuleta grande de vacuno con hueso. Lo que cambia es la tradición que arrastra el nombre vasco: vaca adulta, maduración y brasa.

¿La txuleta es de vaca o de buey?

Lo habitual es vaca adulta. El buey de verdad es escaso, y la mayoría de lo que se vende como buey es vaca vieja. Lo que marca la calidad es la grasa infiltrada y la maduración.

¿Cuántos días de maduración debe tener un chuletón madurado?

Las referencias de asadores que hemos consultado van de 15 a 40 días; la Guía Repsol considera ideal de 30 a 40. Con más días la carne gana ternura y sabor, siempre que madure en cámara controlada.

¿Cuánta txuleta se pide por persona?

Se suele pedir una pieza para compartir en la mesa, no una por cabeza. Como pesa en torno al kilo con su hueso, lo práctico es preguntar el peso y decidir según los entrantes que hayáis pedido.

¿En qué punto se come la txuleta?

Tostada por fuera y roja por dentro, pero caliente en el centro. Muy hecha pierde jugosidad y buena parte de lo que aporta la maduración.

Reserva tu mesa en Larrauri

Calle Juan Ramón Jiménez, 9, Madrid.

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